“El niño ha de ser recibido con respeto, educado con amor, puesto en la vida finalmente, en libertad.” – Rudolf Steiner

Ciertamente no elegimos a nuestros padres, algunos nacemos con padres que han podido hacerse más cargo de sus propias heridas emocionales de su niñez, otros nos hieren aún más de lo que ellos mismo ya lo están, llevan sus heridas de infancia a flor de piel y aprendemos sin querer queriendo que esta es la realidad que nos tocó, y ya está… nos convertimos en seres adultos con corazas, máscaras, escondiendo grandes y profundos dolores del pasado, muchos sonriendo pero al mirarlos a los ojos, no pueden esconder ese inmenso vacío, soledad o pesar que llevan arrastrando durante varios años... los ojos que son nuestra puerta al alma.

A veces algunos tienen la iniciativa para pedir ayuda, y a veces otros no. Así, como un capullo que quiere salir hacia la vida y transformarse en una mariposa, tentada hacia la sensación de una libertad y paz interior, unos vuelan y recorren su camino de amor interior, y logran volver a si mismos, su niño interior, mientras que otros no… trayendo a luz seres vivos que repiten su misma historia de quebramiento de su inocencia, pureza, amor, paz y alegría. Que tristeza me genera encontrarme con tantos adultos con su niño interior herido, cargando en sus espaldas un cúmulo de piedras muy pesadas, que desgastan, cansan, y no dejan de hacer daño. Quiero poder ayudarlos, quiero mirarlos.

Me parece que es de gran relevancia hacernos cargo de nuestros dolores emocionales del pasado - que todos llevamos dentro, algunos en mayor medida, otros en menor medida - de nuestra historia de infancia, para hacer un mundo mejor, depende de nosotros. ¿Cómo queremos que sea el futuro de los niños y nuestra humanidad? ¿Llena de paz, amor, compasión hacia el prójimo, y el cultivo de valores como la honestidad, lealtad, humildad, y compromiso? ¿O queremos que siga existiendo el dolor, la violencia, egoísmo, y la arrogancia? Depende de nosotros.

A veces requerimos de una ayuda para hacernos cargo de nuestro dolor interno, no somos seres omnipotentes que podemos realizar todo solos contra el mundo. Si estás evitando sentir tu dolor y emociones estás ignorando tu esencia, no comportándote de manera responsable y amorosa hacia tu propio ser y los demás. No nos ayuda culpabilizar a nuestros padres, ellos intentaron de ayudarnos a pararnos en este mundo desde su propio nivel de conciencia.

No te sigas ocultando en tu capullo, puedes dar un pequeño paso en este mismo momento y mover tus alas para comenzar tu viaje interno. Seamos un ejemplo para la humanidad, emprendamos nuestro vuelo.

“El amor es la respuesta a todo. El amor no es una abstracción, sino una energía de verdad, o un espectro de energías, que puede “crear” y mantener en su ser. Sólo con expresarlo. Empiece a entrar en contacto con Dios en su interior. Sienta el amor. Exprese su amor. El amor disuelve el miedo. Cuando se siente amor no puede temerse nada. Como todo es energía, y el amor abarca todas las energías, todo es amor” - Dr. Brian Weiss

Fragmento de "Volver al Amor" - Marianne Williamson